¿Cómo conectar e influir a través del storytelling?


El storytelling es el marketing más antiguo que persiste en la actualidad, es la historia detrás de la marca o producto, la historia que conecta a través de las emociones con las personas.

Ha sido parte del marketing tradicional y se ha adaptado con facilidad al marketing digital, ya que a las personas nos mueve leer contenido emocional, nos intriga conocer lo que hay detrás de un producto o una marca, ¿Por qué se creó? ¿Qué necesidad atiende? ¿Cómo se fabrica? ¿Cuál fue su evolución? ¿Quién lo creó?, ¿Por qué lo creo?, ¿Cómo fue que se le ocurrió?, ¿Qué tiene de especial su creador para haberle dado vida a ese producto tan brillante?, ¿A qué se debe su éxito?, ¿Cuál fue su estrategia? Etc.


El “transporte narrativo” nos permite activar nuestra imaginación y viajar en el tiempo, recrear ese momento, involucrarnos con el personaje, marca o producto al punto de sentirnos cercanos, entender los porqués, humanizar la marca, generar una conexión y hasta llegar a identificarnos con el personaje, inspirándonos, generando empatía, confianza en el interior. Es la manera más fácil y antigua de generar recordación.


¿Y por qué nos gusta que nos cuenten historias?


Porque la vida es una historia en sí misma, y lo que hacen las historias de otros, es enseñarnos a vivirla en base a su experiencia, desde otra perspectiva, nos permite experimentar en cuerpo ajeno determinadas circunstancias, a descubrir ¿qué es el mundo?, ¿quiénes somos nosotros? y nos ubican en un territorio intermedio, entre la magia y la realidad.


La clave para que nuestro storytelling tenga éxito es conocer “qué es lo que mueve” a nuestro consumidor y a partir de ese enfoque contar lo que les gustaría escuchar sobre la historia de nuestra marca o producto. No es contar lo importante, es contar lo que para nuestro cliente tiene valor.


Para provocar emoción la historia debe incluir un principio que atrape, conflicto, intriga, detalles que generan credibilidad (fechas, nombres, artículos), arquetipos (el héroe, el sabio, el bueno, soñador, valiente…), metáforas, la transformación a través de las situaciones relevantes, un final de película (el clímax, dónde todo adquiere sentido) y artefactos visuales.

Las historias hacen que queramos escuchar hasta el final, que aquello aburrido y que no tiene nada que ver conmigo, sí tenga que ver conmigo.


Engagement es el poder de las historias.


Ejemplos de excelentes storytellers son Apple con Steve Jobs, Coca Cola, Mc Donalds, José Cuervo, entre otros.





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